El mercado inmobiliario chileno vive un nuevo impulso gracias al repunte en la demanda por créditos hipotecarios con subsidio a la tasa. Este fenómeno- liderado especialmente por compradores sub 40- no solo está empujando la actividad del sector, sino que también está generando una apreciación en los precios de las viviendas.
De acuerdo con información publicada por el Diario Financiero, este rejuvenecimiento del mercado está reconfigurando tanto la demanda como las oportunidades de financiamiento, especialmente para propietarios e inversionistas que buscan liquidez sin desprenderse de sus activos.En este escenario, modelos como el que ofrece Financia K toman mayor relevancia: muchos deudores llegan hoy con propiedades que pueden utilizar como garantía real, aprovechando el buen momento de valorización para acceder a capital de manera rápida, segura y con respaldo tangible.
Compradores sub-40 lideran el repunte hipotecario
Según un análisis de Colliers citado por el DF, los programas estatales —como el Fondo de Garantías Especiales (Fogaes) y el subsidio a la tasa hipotecaria— han reducido los costos financieros y dinamizado la demanda por créditos con montos de hasta UF 4000.
Este impulso ha rejuvenecido el mercado: el 49% de la demanda proviene de compradores entre 31 y 40 años, mientras que el 29% corresponde al segmento de 41 a 50 años.
Para Daniela Salazar, gerenta comercial del área de valuations de Colliers, este comportamiento responde a tres factores clave:
- Precios más accesibles.
- Oferta mayoritariamente compuesta por departamentos, formato preferido por este segmento.
- Garantía estatal del Fogaes, que compensa la menor capacidad de ahorro inicial.
Este grupo, según el análisis, busca principalmente departamentos urbanos para su primera vivienda, tendencia que ha aportado un dinamismo significativo al mercado residencial.
Segmento tradicional mantiene fuerza y la banca favorece a compradores mayores
Si bien los sub-40 lideran el tramo con subsidio, el panorama cambia para propiedades sobre UF 4.000. Aquí vuelven a imponerse los compradores de entre 41 y 50 años, quienes representan el 31% del total.
La banca continúa privilegiando este segmento debido a factores como ingresos estables, mayor trayectoria laboral e historial financiero sólido.
En conjunto, sumando ambos tramos, el 56% de los usuarios está bajo los 40 años, seguido por el segmento de 41 a 50 años con 31%.A nivel geográfico, la Región Metropolitana concentra el 59,3% de la demanda, seguida por Valparaíso (7,8%) y Biobío (4,9%).
Alza en los valores de las viviendas abre una ventana de liquidez para propietarios
El aumento en la valorización de propiedades —producto del mayor dinamismo y la entrada de nuevos compradores— está generando un entorno particularmente favorable para quienes ya cuentan con activos inmobiliarios.
Este incremento permite acceder a financiamiento respaldado en garantías reales, una herramienta que ha tomado fuerza entre quienes buscan liquidez sin necesidad de vender su propiedad.
En este contexto, Financia K se posiciona como un actor atractivo, dado que muchos usuarios llegan con viviendas o departamentos cuyo valor actualizado se transforma en un respaldo sólido para solicitar capital de forma expedita.
Camilo Bravo asesor y especialista acreditado por la Corporación para el Mercado de Valores explica: “Hoy estamos viendo un fuerte repunte en la demanda por créditos hipotecarios con subsidio, lo que está impulsando la valorización de las viviendas. Para quienes ya poseen propiedades, este es un momento especialmente favorable para transformarlas en liquidez sin venderlas”.
Además, agrega que: “En Financia K vemos que muchos deudores pueden aprovechar este ciclo positivo, dejando sus activos inmobiliarios como garantía para financiar proyectos, emprendimientos o incluso consolidar deuda. Es una oportunidad única para acceder a capital de forma rápida, segura y respaldada a través del modelo Leaseback”.
Según cifras citadas por el DF desde enero a septiembre se han originado 68.500 créditos hipotecarios, un nivel similar a los 71.500 del año anterior. Sin el Fogaes, la actividad habría sido aún menor, ya que —según Colliers— este programa “actuó como un piso que mantuvo en movimiento el tramo bajo UF 4.000”.La combinación de demanda creciente, precios al alza y financiamiento con garantía está configurando uno de los escenarios más interesantes del último ciclo para propietarios, inversionistas y empresas financieras.

